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¿COMO HAY QUE EFECTUAR
LA TRAVESÍA?
La distancia mas corta
del Estrecho de Gibraltar es desde la Punta de Oliveros (España)
hasta Punta Cires (Marruecos) con una distancia de 7.8 millas
(14.4 Kilómetros) aunque, por las características
del cruce, no es la travesía mas idónea para
el nadador. La mayoría de los intentos se realizan
desde la Isla de Tarifa hasta las proximidades de Punta Cires
debiendo de nadarse entre 10 a 12 millas náuticas (
18.5 a 22 Km.) debido a la influencia de las fuertes corrientes
que imperan en el Estrecho. Solo en el caso de intentar la
doble travesía (ida y vuelta) se puede contemplar el
inicio del cruce desde la costa marroquí.
El factor fundamental
que ha tenerse en cuenta en la travesía son las corrientes
que en algún momento del cruce puede alcanzar mas de
3 nudos (5.5 Km/h) procurándose siempre que dicho momento
coincida con la parte final de la travesía y de ese
modo ayuden al nadador a ganar la costa marroquí aumentando
considerablemente la velocidad de avance.
Generalmente la hora elegida para el cruce es dos o tres horas
antes de la Pleamar y a ser posible con un coeficiente de
marea medio (los coeficientes de marea varían en la
zona de tarifa entre 0.4 y 1.2), lo cual, no significa que
la travesía no pueda realizarse en cualquier condición
de hora y corrientes dependiendo de las características
deportivas del nadador y disponibilidad del tiempo de estancia
en la zona. En caso de la no coincidencia de horas se puede
intentar el cruce saliendo desde la Isla de Tarifa con
corriente esperando que durante la travesía dicha corriente
desaparezca y permita al nadador alcanzar la costa marroquí.
Las corrientes en el Estrecho
son generalmente de dirección Este ya que predomina
la influencia que tiene el aporte de agua desde el Atlántico
al Mediterráneo por la alta evaporación de este
ante las propias corrientes por diferencia de mareas. Todas
estas influencias así como la especial orografía
de la zona hacen que a lo largo de la travesía nos
encontremos con corrientes de diferentes intensidades y sentido
así como diferentes temperaturas y/o salinidad.
A la hora elegida para la salida normalmente nos vamos a encontrar
con una contracorriente de dirección OESTE pegada a
la costa que debe de ser aprovechada por el nadador para ganar
espacio hacia poniente conforme se acerca la hora de la pleamar
la corriente prácticamente se anula y es a partir de
una hora después de la pleamar cuando esta va incrementando
su intensidad con dirección ESTE momento en el cual
el nadador debe de situarse en mitad de la travesía
y en una demora sur de la isla de Tarifa para ir terminando
la travesía ayudado por la fuerte corriente de la franja
sur del Estrecho.
Las últimas travesías
realizadas por este sistema han dado un alto índice
de éxito y se reflejan en las cartas de navegación
extendidas por esta asociación y confeccionadas en
el Centro Zonal de Salvamento Marítimo de Tarifa (MRCC
Tarifa) en una curva de concavidad hacia el oeste con una
parte final casi recta con final en Punta Cires o sus proximidades
y en algunas ocasiones casi en una recta que une la Isla de
Tarifa y el punto antes mencionado.
Como conclusión diremos que el nadador comienza la
travesía dos o tres horas antes de la Pleamar en un
día de coeficiente medio y coincidiendo dicha hora
con las primeras de luz solar con un rumbo SW hasta la hora
de la pleamar que lo hará con rumbo Sur el cual mantendrá
prácticamente hasta que se encuentre al oeste de Punta
Cires donde nadará hacia la costa. La trayectoria del
nadador es ploteada en todo momento tanto en la carta náutica
del barco de apoyo como en las pantallas de radar del MRCC
Tarifa lo cual puede llevar en cualquier momento a variar
el rumbo del nadador si este se apartara de las previsiones
antes descritas.
La elección del día para el cruce se hace basándose
en la horas de pleamar (que estas coincida con las primeras
horas del amanecer) y los coeficientes (que estén dentro
de márgenes aceptables); como quiera que dichas condiciones
se suelen cumplir para varios días, se determinan,
para un mes concreto, una serie de grupos de días para
los cuales se cumplen las condiciones idóneas de cruce.
Solo cabe esperar que las condiciones de viento y mar sean
las adecuadas ,pero ello es imposible predecirlo hasta al
menos uno o dos días antes de la prueba, muchos nadadores
han tenido que volver a su lugar de origen sin poder cruzar
el Estrecho después de haber permanecido muchos días
en Tarifa e incluso algunos han tenido que suspender la prueba
debido a un repentino cambio de viento cuando llevaran varias
horas en el agua.
PROBLEMAS EN EL
CRUCE A NADO DEL ESTRECHO :
Temperatura del agua: La temperatura del agua en el Estrecho
puede oscilar entre los 15 grados en invierno y los 22 grados
en verano por tanto se aconseja que se intente el cruce en
el periodo primaveral o estival donde el riesgo de hipotermia
es menor. La duración de la travesía depende
de las características de cada nadador y de las condiciones
de mar y corrientes pudiéndose estimar entre 4 a 7
horas, es por lo tanto indispensable que el nadador este preparado
para permanecer al menos 6 horas en el agua si quiere garantizar
el cruce con éxito. Para luchar contra dicha permanencia
es conveniente proteger el cuerpo con algún tipo de
grasa a base de lanolina excepto la cara y manos que actuarán
a modo de censores de temperatura.
Niebla: El periodo elegido por la mayoría de los nadadores
es el verano y dentro de él especialmente el mes de
Agosto, en dicho mes son frecuente la formación de
nieblas de advención que pueden ser de gran intensidad
en las horas cercanas al orto y ocaso del sol. Dichas nieblas
crean dos graves problemas que obligarían a suspender
la prueba uno de ellos es la posibilidad de perder de vista
al nadador lo que dejaría a este totalmente desasistido
y desorientado, el otro es el riesgo de abordaje con alguno
de los numerosos buques que transitan el Estrecho por la imposibilidad
del avistamiento visual de las pequeñas embarcaciones
de acompañamiento.
Es por todo ello aconsejable, en la medida de los posible,
evitar el mes de Agosto que se agrava además con una
gran afluencia turística en la zona que hace muy dificultoso
el conseguir un alojamiento y estancia tranquila que ayude
al nadador a estar concentrado para la prueba.
Tráfico de buques: El Estrecho de Gibraltar es una de las
zonas más transitadas del mundo con un tráfico
de cerca de 300 buques diarios sin contar con los ferryes
que hacen las travesías entre los puertos de la zona
así como numerosas embarcaciones de pesca y deportiva;
ello supone un riesgo no solo de abordaje sino de incomodidad
si dichos buques pasaran muy cerca del nadador. Para evitar
tales situaciones se cuenta con la inestimable colaboración
y apoyo del Centro de Salvamento Marítimo de Tarifa
que emite a intervalos regulares mensajes de seguridad para
que los buques den un amplio resguardo a la posición
donde se encuentra el nadador y las embarcaciones de apoyo.
Asimismo las embarcaciones de acompañamiento están
dotadas de todos los medios técnicos para detectar
y ponerse en contacto con los buques que procedan peligrosamente
hacia la zona. A pesar de todo no es descartable que algún
buque haga caso omiso a los avisos y sea necesario subir al
nadador a bordo de la embarcación para evitar un abordaje;
dicho incidente se considerará como un caso excepcional
y el nadador podrá continuar la travesía desde
el mismo punto de su embarque.
Habría que añadir en este punto el riesgo adicional
que se produciría si por razones excepcionales la travesía
se prolongara durante la noche y el nadador se encontrara
en medio de alguna de las dos vías de circulación
de buques lo cual obligaría a suspender la prueba ante
el riesgo no solo de la dificultad en el seguimiento desde
las embarcaciones de apoyo sino ante la imposibilidad de ser
detectado visualmente por los buques en tránsito con
tiempo suficiente.
Corrientes: Anteriormente se ha descrito la influencia de
las corrientes y la forma de efectuar la travesía de
tal modo que incluso dichas corrientes puedan se aprovechadas
en favor del nadador. A pesar de todos los datos disponibles
para predecir el régimen general de corrientes en el
Estrecho su cálculo no es matemático y podemos
encontrarnos con corrientes inesperadas y puntuales que pueden
dificultar el avance y dirección de la travesía.
Por ello tanto desde la embarcación de apoyo como desde
el MRCC de Tarifa se hace un seguimiento de la trayectoria
cada media hora pudiéndose comprobar si la evolución
cumple con los pronósticos y tomar las medidas necesarias
en caso contrario. Normalmente estas consisten en un apropiado
cambio de rumbo para evitar nadar contra corriente y alargar
innecesariamente la duración de la prueba.
Este problema ha supuesto a numerosos nadadores el tener que
abandonar la prueba después de varias horas e incluso,
en algunos casos, cuando se encontraban muy cerca de terminar
la travesía ya que debido al cansancio la deriva hacia
imposible alcanzar la costa marroquí.
Mareos, vómitos
y calambres: La aparición de dichos síntomas
pueden ser fatales para el nadador y aconsejaría el
abandono de la prueba. Las causas pueden ser múltiples
destacándose entre ellas el humo de exhaustación
de los motores de las embarcaciones, la ingestión de
agua salada en gran cantidad, el nadar entre alguna mancha
de contaminación de vertidos oleosos, el cansancio
y/o el frío. Todas ellas son evitables y se estará
muy atento en permanecer lo suficientemente alejado para no
estorbar la travesía así como colocarse en posiciones
donde no molesten los humos. Es conveniente que el nadador
pueda respirar por ambos lados al objeto de evitar la mar
de viento a la hora de la inhalación de aire así
como que pueda beber agua salada.
LAS CONDICIONES
METEOROLÓGICAS:
En realidad podríamos incluirlo dentro del apartado
de problemas al cruce a nado del Estrecho pero por su especial
importancia merece un tratamiento aparte.
El viento es el factor más determinante para poder
realizar la travesía y habrá que estar muy pendiente
de los pronósticos meteorológicos del día
seleccionado para la prueba esperando que la predicción
sean de vientos flojos de dirección variable o de componente
oeste. De no ser así habría que esperar a los
días siguientes.
En cuanto a la fuerza del viento es conveniente que no supere
la fuerza 3 o 4 aunque se han llegado a finalizar travesías
con hasta fuerza 6 o 7 pero esto nunca antes de comenzarla.
El Estrecho de Gibraltar y especialmente el área de
Tarifa es una zona muy especial (meteorológicamente
hablando) presentando un microclima donde predominan los cambios
bruscos de vientos y los levantes fuertes y persistentes.
Numerosos nadadores han tenido que desistir del cruce después
de permanecer muchos días en Tarifa. Es por ello que
dicha zona merece una especial atención dentro de los
partes meteorológicos que se emiten para el área
del Estrecho, asimismo se ha comprobado que son los meses
de Agosto y Septiembre los que estadísticamente presentan
menos días de vientos fuertes; aunque ello no sirva
para asegurar unas buenas condiciones meteorológicas
,sí eleva las posibilidades de éxito en la prueba.
Desde el Centro Zonal de Salvamento de Tarifa se facilitan
diariamente los diferentes boletines meteorológicos
para que la organización determine el día idóneo
para la travesía quedando pendiente la hora de acuerdo
con las mareas. Una vez empezada la prueba con unas condiciones
favorables quedará a cargo de la organización
la suspensión de la misma si las condiciones meteorológicas
se desvían substancialmente de las predicciones y se
pone en peligro la integridad de los participantes.
ASOCIACIÓN
DE CRUCE A NADO DEL ESTRECHO
http://www.acneg.com
e-mail:
acneg@acneg.com
AVDA
ALCALDE JUAN NUÑEZ 3 LOCAL 12,11380 TARIFA (CÁDIZ)
TFNO- FAX.
956-680741 movil 637466732
PRESIDENTE: RAFAEL GUTIÉRREZ MESA
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